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jueves, 3 de julio de 2014

A Suecia se le acabó la basura para reciclar y ahora la importa

Suecia.- Si una autoridad sueca paseara por zonas de América Latina donde abundan los montículos de basura pensaría que el dinero está botado en las calles. En Suecia, la basura es un recurso que se transforma en energía. El 96% de los desperdicios se recicla o se deriva a las plantas de incineración. Gracias a esto, un cuarto de millón de hogares se abastece de electricidad y el 20% goza de calefacción. Sus rellenos sanitarios reciben un escaso 4% de todo lo que los suecos desechan. 
 
De acuerdo con Avfall Sverige, la institución sueca encargada de gestionar los residuos,el éxito del sistema de reciclaje ciudadano está presentando una desventaja: escasea la basura para producir aun más energía. Por eso, la solución ha sido importarla desde Noruega mediante un convenio por el que ambos países se benefician.

A Noruega le resulta más rentable pagarle a Suecia para que se lleve 800.000 toneladas de residuos que procesarlos en el propio país. Y a Suecia le cae como anillo al dedo recibir el desecho para continuar generando más energía para sus habitantes.

Suecia se anticipó a otros países en la transformación de basura en energía, pues inició en la década del 70 la expansión de las plantas de incineración. Una década más tarde fueron pioneros también en la reducción de emisiones, producto de esta incineración. Actualmente, han logrado reducir entre el 90% y 99% de las emisiones, mediante técnicas especiales que benefician el medio ambiente. Y todo gracias al reciclaje.

Conciencia ciudadana
Pero esta maravilla no es gratuita. Los suecos carecen de pereza si de reciclar se trata. Las campañas que décadas atrás inició el gobierno dieron buenos resultados, y hoy hogares y vecindarios mantienen la cultura de separar sus desperdicios como un hábito, o más aun, como un acto reflejo. 

No es extraño que el área de los edificios donde los vecinos depositan su basura esté dotada de varios contenedores. Ellos no se limitan a tres categorías, sino que tienen varios recipientes más hasta donde van a parar los desperdicios que cada familia previamente separó.

En las casas separan orgánicos, metales, pilas, vidrios de color, vidrios transparentes, plástico duro, plástico blando, cartón y Tetra Pak, papeles, periódicos y revistas.

Y aunque ese hábito se observa en todo el país, el caso de la ciudad de Borås, con 64 mil habitantes es notable. Sus autoridades empezaron a tomar en serio la gestión de residuos en 1995, y ahora comprueban el beneficio de ese plan.

La mayoría de hogares y establecimientos comerciales; así como la flota de 60 buses de transporte público se abastecen de la energía generada por el aprovechamiento de residuos que llega al 99% en esa ciudad. Además, los habitantes de Borås pagan 50% menos de cuenta de luz y 20% menos en el boleto de transporte público. 

En cuanto al reciclaje de desperdicios electrónicos y eléctricos, Suecia también es líder.
Cada ciudadano sueco recicla 16 kilos de este material al año; desde refrigeradoras, televisores, cámaras, computadoras, etc. El destino de ese material es la manufactura de nuevos productos.
Este sistema se llama Elretur y se realiza en colaboración con los municipios, quienes han dispuesto cerca de 1.000 puntos de colecta en todo el país.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en todo el mundo se de-sechan 40 millones de toneladas de chatarra electrónica anualmente. Muchos de estos productos fueron manufacturados con metales como el oro, la plata o el platino y su recuperación podría generar un buen retorno económico.

El Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP) calcula que en China se deja de aprovechar 4 toneladas de oro y 28 toneladas de plata cada año. 

lunes, 21 de abril de 2014

Ofrece UNALM curso sobre vida util de relleno sanitario

Por Redacción / 3Errres  
 
Ciudad de México.- Se llevará a cabo el próximo 5 de mayo, la tercera edición del curso Estrategias para la Ampliación de la Vida Útil de Relleno Sanitario: Segregación y Sistemas de Recolección de Residuos Sólidos organizado por el Centro de Investigación en Química, Toxicología y Biotecnología Ambiental (CIQTOBIA) del Departamento Académico de Química de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM).

De acuerdo con la institución este curso está dirigido a personas involucradas en el manejo, gestión y reaprovechamiento de los residuos sólido.

Asimismo, señaló que el objetivo principal del curso es capacitar a los asistentes en los sistemas de recolección aplicados en el Perú y la importancia de la Segregación

Información para asistir 
Para nuestros lectores que se encuentre en Perú, dejamos información general del curso que los organizadores compartieron con 3Errres

  • Fecha y horario:
         -5 y 6 de mayo de 2014.
         -Lunes y martes de 16:00 a 19:30 horas.

  • Programa:
         1) Municipales: Aspectos Legales, Experiencias Nacional e Internacional
         2) Industriales: Aspectos Legales, Experiencias en Minería y Agroindustria
         3) Hospitalarios: Aspectos Legales, Experiencias en Hospitales y Clínicas
  • Certificación:
           -Diploma de participación a nombre de la UNALM.
  • Para mayor información e inscripiciones: 
           Universidad Nacional Agraria de la Molina,
           Secretaria del Departamento Académico de Química. 
           Teléfono: 614-7800, anexo 305
           Correo electrónica: dquimica@lamolina.edu.pe, rrssfc@lamolina.edu.pe



lunes, 14 de abril de 2014

La 'chancla' que tú tiras, hay alguien que la puede convertir en arte...

África.- Si paseas a lo largo de la costa este de África y por casualidad te encuentras con una manada de elefantes con rayas brillantes, rinocerontes del color del fuego y una torre de jirafas de colores locos, no entres en pánico: no estás alucinando… ni te has topado con una nueva especie psicodélica, lo siento. 

No, de hecho este es el animado reino de unos hábiles artesanos que transforman los desechos nocivos en felicidad colorida… una sandalia a la vez.

Ocean Sole es una empresa keniana de reciclaje que ha creado divertidas obras de arte y moda con desechos de sandalias y otros restos de plástico: montones de basura que acaban en las playas de Kenya.

Dentro de su taller en Nairobi, las viejas sandalias y otros trozos contaminantes de hule recolectados son transformados en animales de juguete, cortinas deslumbrantes, collares intrincados e incluso esculturas de tamaño natural. Las divertidas creaciones son vendidas localmente y en decenas de zoológicos, acuarios y tiendas en unos 20 países de todo el mundo.

"Es una solución comercial al problema global de la contaminación marina", dijo Julie Church, cofundadora de Ocean Sole. "Hace que la gente piense en el océano y en sus lazos con las vías fluviales… y lo hacemos por medio de un negocio".

Amenaza ambiental
Como muchos otros países en desarrollo, las sandalias son el calzado predilecto de millones de personas en Kenya. Son baratas y convenientes, las usan niños y adultos, así como montones de turistas que visitan las playas de arena blanca del este de África.

Sin embargo, una vez que las sandalias llegan a su fin, el omnipresente calzado a menudo se embarca en otro viaje más nocivo.

Cada año, los sistemas de desagüe, ríos y canales arrastran montones de sandalias rotas desechadas en ciudades y aldeas hacia las costas de Kenya. Al mismo tiempo, incontables sandalias no degradables y otros plásticos terminan en las mismas costas, arrastrados por las poderosas corrientes provenientes de sitios tan remotos como China e Indonesia.

Los desechos no solo arruinan la belleza natural del entorno, sino que son un gran riesgo para la fauna que vive allí.

"La contaminación en nuestras vías fluviales es un gran problema", dijo Church, quien nació y creció en Kenya. "Los ríos están obstruidos con plásticos, hule y todo lo demás", agregó. "Cuando la gente dice que el océano es una sopa de plástico, realmente lo es porque este material no desaparece… simplemente se rompe en trozos más y más pequeños. Los peces, las ballenas y los tiburones lo digieren y tarde o temprano terminará en nuestra cadena alimenticia".

Negocio, no asistencia
La inspiración para fundar Ocean Sole llegó en 1997, cuando Church, que en ese entonces era conservacionista del mar, empezó a trabajar en un proyecto de conservación de tortugas en la remota isla de Kiwayu, cerca de la frontera de Kenya con Somalia.

Mientras estaba allá, Church se sorprendió de ver playas hermosas llenas de miles de objetos de plástico que dañaban el ambiente e impedían que las tortugas llegaran a sus sitios de anidación.

Sin embargo, Church también notó con curiosidad y fascinación que los niños de la localidad usaban estos desechos marinos —sandalias y basura que encontraban junto al mar— para crear sus propios juguetes.
Esto despertó una idea en la mente de Church: ¿Qué pasaría si pudiera emprender un proyecto que ayudara a limpiar la playa
y a impulsar el desarrollo de la comunidad? Inspirada por las creaciones improvisadas de los niños, Church animó a las mujeres de la localidad a recolectar, lavar y procesar las sandalias desechadas y a transformarlas en artefactos coloridos para ganar dinero.

"Iniciamos un programa menor allá", relató Church, "Con esta idea de relacionar la conservación con el desarrollo".

Transformar el hule y cambiar las actitudes
Lo que inició como una iniciativa de medio tiempo —que originalmente llamada UniquEco— ha sido transformado en un negocio regular y floreciente.

Ocean Sole, que actualmente emplea directamente a más de 70 personas, pretende reciclar 400,000 sandalias cada año. Trabaja con más de 10 proveedores que recolectan el material en las costas de Kenya y en las vías fluviales en Nairobi y sus alrededores para después entregarlo en el taller de la empresa.

Allí, los empleados de Ocean Sole revisan a diario las grandes bolsas llenas de sandalias rotas para seleccionar las que usarán para sus creaciones. Luego, los artesanos limpian las sandalias y las separan por color. Luego, las cortan, moldean y lijan mientras las transforman en creaciones llamativas.

"Nos concentramos principalmente en animales", dijo Church. "Nuestro objetivo son los zoológicos, acuarios y museos de todo el mundo… hemos hecho eso porque eso es lo que nos sale bien en este momento, pero también estamos explorando otros productos".

Church considera que Ocean Sole es "un medio para un fin", una forma más eficaz de difundir su mensaje ecológico que cuando era conservacionista del mar.

"Mi objetivo es provocar cambios en la forma en la que la gente vive y en la forma en la que la gente entienda el mundo y sus conexiones", dijo.

"Ciertamente relacionado al océano, hacerlo a través del negocio de reciclar hule que flota", prosiguió, "y hacerlo de una forma independiente, relativamente sostenible y madura en la que tienes un mercado y un buen producto, tienes que ser comercial", agregó.

"Creo que solo si tenemos éxito comercialmente podremos triunfar y cumplir realmente con nuestro objetivo, que es crear cambios en las actitudes y en los estilos de vida".

*Fuente: Planeta CNN 

sábado, 12 de abril de 2014

Arte reciclado: Esculturas hechas con basura hallada en el Everest

Nepal.- Todos los años cientos de montañistas llegan a Nepal con la intención de escalar el Everest y las otras 14 montañas que posee el país: los desperdicios y residuos que dejan a su paso es la materia prima de la iniciativa artística que se acaba de presentar. 

Todos los años cientos de montañistas llegan a Nepal con la intención de escalar el Everest y las otras 14 montañas que posee el país: los desperdicios y residuos que dejan a su paso es la materia prima de la iniciativa artística que se acaba de presentar.

Las esculturas presentadas por la agrupación de arte Da Mind Tree van desde una bombona con alas hasta un barco creado a partir de una cocina de gas- se exponen estos días en el hotel Boutique Meconopsis, en el extrarradio de la capital nepalí, después de que la semana pasada se exhibieran en Katmandú.

La labor de recolección de basura la lleva a cabo la Asociación de Escaladores del Everest (ESA, en inglés), que entre 2011 y este año han limpiado la montaña de 10 toneladas de residuos.

Parte de los beneficios de la venta de las obras de arte, cuyos precios van desde los 14 dólares hasta los 2.310 dólares, irán destinados a la Asociación de Escaladores del Everest para financiar nuevas campañas de limpieza.