Mostrando entradas con la etiqueta vegetales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vegetales. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2015

Alimentos que estás preparando mal

Ciudad de México.- De lo que comemos tomamos los nutrientes que nos ayuda a crecer sanos y fuertes (y a no morir de un infarto a los cuarenta). Pero a veces creemos que estamos comiendo sano sin saber que la forma en la que preparamos los alimentos le quita ciertas propiedades que nos beneficiarían mucho si las consumiéramos.

Por eso te damos algunos consejos de cómo cocinar ciertas verduras que te ayudarán a aprovecharlas al máximo.

Brócoli
Este nutritivo alimento conserva mejor sus propiedades cuando lo cocinas al vapor, y pierde muchas si lo asas, hierves o fríes. Así que compra tu canastita para aprovechar el vapor de tus ollas y a comer brócoli.


 
Zanahoria
La zanahoria cocida, curiosamente, tiene más propiedades que la cruda, porque es más fácil que tu cuerpo absorba los carotenos si la pasas por agua hirviendo. Sin embargo, es mejor que pongas a hervir las zanahorias peladas pero sin rebanar y que las cortes cuando ya estén listas. Las zanahorias rebanadas pierden más nutrientes porque tienen más superficie en contacto con el agua.

 Té
Si eres fan de ponerle leche a tu té es mejor que te acostumbres a tomarlo sin ella porque un estudio demostró que la leche le quita algunas de las propiedades que te ayudan a mejorar tu salud cardiovascular.


Ajo
En lugar de picar el ajo presiónalo con tu cuchillo y déjalo reposar por 10 minutos antes de cocinarlo. Cuando lo rompes de esta manera y esperas un poco libera una encima que mejora tu circulación.


Mostaza
Las diferentes mostazas son deliciosas, pero la amarilla simple (la más barata) tiene cúrcuma, el ingrediente que le da su color brillante y que además ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer y a disminuir la inflamación.




Comer sano no sólo se trata de servirte más verduras, sino de encontrar la forma de optimizar los beneficios que se obtienen de ellas.

lunes, 9 de junio de 2014

Diseñan alumnos huerto inteligente para adultos mayores

Ciudad de México.- Un grupo de cuatro alumnos de las licenciaturas en Diseño Industrial, Diseño Textil y Diseño Gráfico de la Universidad Iberoamericana crearon el prototipo de un huerto inteligente que podría ser desarrollado por la prestigiosa marca española de electrodomésticos Taurus para su comercialización.



Raúl Crespo, Mariana Rocha, María José Espinosa y María Fernanda Ramírez conformaron el equipo ganador del concurso por medio del que Taurus y la Ibero retaron a los estudiantes a diseñar propuestas de electrodomésticos orientados al sector de los adultos mayores, que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), es de casi 11 millones de habitantes, lo que representa más de 9.3 de la población total de México.


De esta forma, los universitarios desarrollaron el proyecto del huerto inteligente Bios, un electrodoméstico de pequeñas dimensiones que fácilmente podría tener cabida en las cocinas mexicanas.


Conformado de plástico PET o PVC, de fácil reciclaje, el huerto inteligente permitiría que los adultos mayores cultivaran vegetales para su propio consumo, asimismo les brindaría bienestar psicológico al funcionar como una terapia ocupacional, señaló el alumno Raúl Crespo.


El dispositivo incluiría orificios para colocar las semillas de diversos vegetales, que serían hidratadas gracias a una bomba interna que haría fluir el agua y los nutrientes por debajo de la plataforma del huerto.


Además de contar con una lámpara de altura ajustable para irradiar luz a los cultivos, el huerto inteligente Bios contaría con funciones para identificar la cantidad de agua y nutrientes que necesitaría cada cultivo.


Este proyecto de vinculación entre la Universidad Iberoamericana y Taurus es uno de los diversos lazos de colaboración que mantiene la Ibero para que sus estudiantes no sólo tengan experiencia en el ramo profesional, sino para que también aporten nuevas perspectivas a la solución de problemas en diversos ámbitos.

*Fuente: Universidad Iberoamericana

lunes, 19 de mayo de 2014

En México se usan 186 plaguicidas “altamente” peligrosos, denuncian activistas



Ciudad de México.- En México están registrados comercialmente 186 plaguicidas altamente peligrosos que contienen sustancias cancerígenas, han sido prohibidos en Europa o bien, no se venden en otros países porque las empresas que los comercializan se negaron a seguir invirtiendo en pruebas que dejen claro cuáles son sus efectos, según un comparativo de la Red de Acción sobre Plaguicidas y sus Alternativas en México (RAPAM). 

“En México hay, por ejemplo, 85 ingredientes activos de plaguicidas que se comercializan en cientos de formulaciones que no están autorizados en la Unión Europea debido a sus efectos en la salud y/ o el medio ambiente, o porque las empresas transnacionales decidieron retirarlos del mercado europeo porque no quisieron invertir en presentar las nuevas pruebas exigidas por las autoridades europeas sobre su impacto a la salud y ambiente”, alertó Fernando Bejarano, director de la Red. 

Destacó que la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) tiene autorizados, según su base de datos aproximadamente 782 ingredientes activos usados como plaguicidas en un poco más de 5 mil 600 formulaciones comerciales (esto incluye no sólo los de síntesis química, sino aceites y extractos vegetales y organismos vivos, aunque estos últimos son la minoría). 

Los datos precisos sobre el uso de plaguicidas, su cantidad y el lugar donde se aplican “sigue siendo una información confidencial de las empresas que lo comercializan; no hay un registro de uso de acceso público, es un derecho público no reconocido”, mencionó Bejarano. 

Puede considerarse plaguicida a cualquier sustancia o mezcla de sustancias que se destine a controlar una plaga, incluyendo los vectores de enfermedades humanas y de animales, así como las especies no deseadas que causen perjuicio o que interfieran con la producción agropecuaria y forestal. En México están autorizados 62 ingredientes activos altamente tóxicos para abejas (según la clasificación de la EPA de Estados Unidos) para uso agrícola y algunos de ellos están prohibidos en Europa como fipronil, y el imidacloprid. 

“Muchos plaguicidas pueden representar un riesgo a los seres humanos. Por otro lado, en la mayoría de los casos, la cantidad de estos plaguicidas a los que se encuentra expuesta la gente es muy pequeña como para representar un riesgo”, considera por su parte el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) en su página de Internet. 

Entre la sociedad civil ha surgido la preocupación por el uso de estas sustancias, ya que no hay existe la certeza de que no afecten a la salud o al medio ambiente, especialmente los plaguicidas de síntesis, de moléculas químicas diseñadas en el laboratorio. 

Lo que se conoce son las características de su peligrosidad en muchos de ellos y se pretende controlar su riesgo si se usa un equipo de protección adecuado y se siguen las instrucciones de las etiquetas; pero en climas tropicales es inviable el usar trajes de protección, por tanto, para los habitantes de estas zonas, tienen una mayor toxicidad aguda, y las etiquetas advierten generalmente de los efectos tóxicos a corto plazo pero no de los efectos crónicos. 

“Los que más nos preocupan son los plaguicidas altamente peligrosos que se definen porque tengan uno más de los siguientes efectos: una alta toxicidad aguda, o toxicidad crónica en humanos (cáncer, mutagénesis, daño reproductivo, o ser perturbadores endocrinos); los que están incluidos en algún convenio ambiental, y los que tienen una toxicidad ambiental relevante (muy persistente o bioacumulativa en agua y/o sedimentos y altamente tóxico para abejas). 

En México hay 160 ingredientes activos que son plaguicidas altamente peligrosos autorizados para uso agrícola según los criterios descritos anteriormente; entre ellos 31 ingredientes activos que están clasificados como probables carcinógenos en humanos según el Sistema Global Armonizado que adopta la Unión Europea”, explicó el representante de RAPAM. 

Distintos estudios, citan por su parte, el ejemplo del herbicida paraquat prohibido en 36 países, comercializado por la suiza Syngenta como Gramoxone y autorizado en México junto con otras empresas en 38 registros comerciales; el herbicida atrazina prohibido en Europa por el riesgo de contaminación de mantos acuíferos subterráneos y con 32 registros comerciales autorizados en nuestro país, incluido Syngenta. 

Otros ejemplos de plaguicidas altamente peligrosos no autorizados en la Unión Europea son el insecticida carbofurán de alta toxicidad aguda, considerado un perturbador endocrino y de alta toxicidad para las abejas; los insecticidas dicofol y metamidofós (con 27 registros comerciales en México, incluido Tamarón de Bayer) que están bajo evaluación por el Comité de Examen del Convenio de Estocolmo por su toxicidad, persistencia y bioacumulación para su posible prohibición mundial. 

La preocupación es que no preocupa
De acuerdo con lo expresado por el director de Rapam, en el país se le ha dado poca importancia al tema y, hasta ahora, las autoridades no reconocen que hay un problema nacional y que es necesario un cambio de política. 

Quienes comercializan estos plaguicidas son las mismas trasnacionales que dominan el mercado mundial: Bayer, Syngenta, Dow, BASF, Monsanto más algunas empresas mexicanas como Agricultura Nacional y otras. 

En este sentido, José Alberto Lara Pulido, maestro de la División de Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana, destacó que para desincentivar el uso de plaguicidas que provoquen daño a la salud o que sean agresivos con el medio ambiente, la Reforma Fiscal aprobada el año pasado contempla impuestos adicionales a las sustancias que, se considere, afectan al medio ambiente o a la salud, mismo que deben asumir las empresas o el consumidor final. 

La Ley del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) contempla tasas que van del 9 al 6 por ciento, dependiendo del grado de toxicidad, mismo que contempla en cinco categorías. 

“Lo relevante es que a la hora de comprar vas a tener un costo que no tenías, entonces eso va a obligar a los consumidores a seguir comprando el producto o a cambiarlo por otro más amigable, y en el caso de las empresas, las va a orillar a transformar sus sistemas y tecnologías de producción en algo que sean más benéfico para todos”, expresó el académico. 

El representante de RAPAM dijo por su parte que si bien es cierto que la Cofepris, de la Secretaría de Salud niega los permisos de importación del endosulfán a partir del primero de enero de 2013 para agotar las existencias actuales, y estableció como fecha límite de venta el 31 de diciembre de 2014; no informa a la población de los riesgos a los que se expone si entra en contacto con este plaguicida que, por su toxicidad, persistencia y bioacumulación forma parte de la lista del Convenio de Estocolmo para su eliminación. 

“Se sigue una política neoliberal productivista, creyendo que será el mercado y las empresas transnacionales los que traerán los cambios necesarios, no se reconoce el grave peligro de salud pública y ambiental que ocasiona su libre uso y esto se va agravar con la idea de promover más los cultivos genéticamente modificados tolerantes a herbicidas como soya tolerante a glifosato o maíz transgénico tolerante al herbicida glifosato y /o glufosinato de amonio”, expresó. 

“No hay un riesgo aceptable si se puede evitar” declaró Fernando Bejarano, y añadió “es hora de cambiar la política neoliberal que privilegia los intereses mercantiles y fomentar alternativas agroecológicas en una política de sustitución paulatina de plaguicidas altamente peligrosos para reducir riesgos a la salud y el medio ambiente en cumplimiento del Convenio sobre el Enfoque Estratégico de Sustancias Químicas a Nivel Internacional (SAICM, por su sigla en inglés)”. 

Los más afectados
Los campesinos y los trabajadores del agro son uno de los sectores más suceptibles al daño de los plaguicidas. Foto: Cuartoscuro Los campesinos y los trabajadores del agro son uno de los sectores más suceptibles al daño de los plaguicidas. 

Sin mencionar cifras, el INECC reconoce que la gran mayoría de los casos de intoxicación por plaguicidas afectan a agricultores y trabajadores del campo, ya que estos últimos son los que están en contacto directo con estas sustancias químicas, al aplicarlas a los cultivos y trabajar en las tierras o en los huertos donde se utilizan. 

Las familias de los campesinos, en particular los niños y los lactantes, también están expuestos a los plaguicidas. En muchos países, los niños participan en las actividades agrícolas de la familia, en las que se utilizan plaguicidas, o transportan productos tratados con plaguicidas para el comercio local. En los casos de intoxicaciones con plaguicidas la vía principal de entrada es la piel. 

Sin embargo, las intoxicaciones que ocurren durante el desempeño del trabajo, también pueden ocurrir por la inhalación de gases y partículas, por vía oral y a través de los ojos.


*Fuente: Sin Embargo